Cambio mi casa por la suya: ¿cuánto pongo encima?
La permuta es cambiar una propiedad por otra en una sola escritura. Acá calcula el alcance —la diferencia en plata— y cuánto se ahorra frente a vender primero y comprar después. Sin registro y sin dejar su teléfono.
Lo que la permuta ahorra y no aparece en ninguna cuenta
El ahorro en escrituras es real pero modesto. El grande es otro: no queda en la calle entre una operación y la otra. Quien vende primero suele terminar arrendando unos meses, mudándose dos veces, y —lo más caro— aceptando una oferta más baja por el apuro de cerrar antes de perder la casa que le gustó. Eso no lo calcula ninguna planilla y es normalmente lo que más cuesta.
Y lo que la permuta no arregla
La permuta no es un atajo tributario: el mayor valor tributa igual que en una venta. Tampoco arregla papeles: si alguna de las dos propiedades tiene metros sin regularizar, el banco no financia el alcance y el problema aparece igual — solo que más tarde y con dos familias esperando. Si ese es su caso, primero mire cuánto cuesta regularizar.
Lo difícil de la permuta nunca es el cálculo: es encontrar a la otra parte, alguien que quiera exactamente su casa y tenga exactamente la que usted quiere. Ahí sí sirve una corredora con cartera propia. Si tiene una propiedad y quiere ver si hay permuta posible, cuéntenos qué tiene y qué busca — y si prefiere partir por saber cuánto vale realmente lo suyo, tásela gratis.
Preguntas sobre la permuta de propiedades
-
¿Qué es exactamente una permuta de propiedades?
Es cambiar una propiedad por otra en un solo contrato. Si las dos no valen lo mismo, quien recibe la más cara paga la diferencia en dinero — eso es el alcance. Se firma una sola escritura pública y se inscriben las dos transferencias en el Conservador. -
¿Conviene permutar o vender y después comprar?
En plata, la permuta suele salir más barata porque se firma una escritura en vez de dos. Pero el ahorro real más grande no aparece en ninguna cuenta: no queda en la calle entre que vende y compra, ni tiene que arrendar unos meses, ni acepta una oferta baja por el apuro de cerrar antes de perder la otra casa. -
¿La permuta paga impuestos?
La permuta es una enajenación, así que el mayor valor tributa igual que en una venta: se aplican las mismas reglas y el mismo tope exento por contribuyente. No es un atajo tributario y quien se lo venda como tal, le está vendiendo humo. Conviene revisarlo con su contador antes de firmar la promesa, no después. -
¿Se puede permutar si una de las dos propiedades tiene hipoteca?
Sí, pero hay que alzar la hipoteca o coordinar el alzamiento en la misma escritura, y eso agrega plazo. Si además necesita crédito para el alcance, el banco lo evalúa como una operación normal, con la diferencia de que exige estudio de títulos de las dos propiedades. Súmele tiempo, no dificultad. -
¿Quién paga la comisión del corredor en una permuta?
Se negocia, igual que en una venta. Lo habitual es que cada parte pague la suya sobre el valor de la propiedad que entrega. Lo que importa es que quede escrito en la promesa: la costumbre no es ley, y lo único que manda después es lo que se firmó.