La regla del 30%, en simple
La idea es vieja y sana: el arriendo no debería pasar del 30% de su sueldo líquido. Sobre ese techo, el arriendo empieza a comerse lo que necesita para comida, transporte, salud y ahorro. Bajo el 25% se vive holgado; entre 25% y 35% es manejable si no arrastra muchas otras deudas; sobre el 35%, cada imprevisto duele.
Siempre sobre el líquido, nunca el bruto
El error más caro es calcular sobre el sueldo bruto: infla el arriendo que uno cree poder pagar y termina apretando. Use lo que efectivamente le llega a la cuenta. Y si viven dos, sumen ambos ingresos — el arriendo lo paga el hogar, no una persona.
La carga total: lo que mira el banco
Si además tiene créditos o tarjetas, lo que importa es la carga financiera total (arriendo + todas las cuotas). Los bancos prefieren que no supere el 35-40% del líquido — el mismo criterio le sirve a usted para no ahogarse. Por eso esta calculadora le descuenta sus otras cuotas antes de decirle cuánto le queda para arriendo.