Cómo se reparte una boleta entre dos arrendatarios
La boleta cubre un período —por ejemplo, del 11 de julio al 12 de agosto— y dentro de ese período la casa cambió de manos. Lo justo es que cada uno pague los días que vivió ahí. Eso se llama reparto proporcional y no está en ninguna ley del arriendo: es una convención razonable, la misma que usan los administradores de edificios para los gastos comunes. Si el contrato dice otra cosa, manda el contrato.
El cargo fijo y el consumo no se reparten igual
El cargo fijo se paga por tener el empalme conectado, se consuma o no. Repartirlo por días es exacto, sin discusión posible. El consumo es distinto: es lo que cada uno gastó. Repartirlo por días es una aproximación honesta pero es una aproximación — si el que se fue vivía solo y entró una familia de cinco, los días mienten a favor del que se fue.
Por eso la calculadora ofrece la versión exacta: si el acta de entrega tomó la lectura del medidor el día del cambio, el consumo se reparte por kWh o m³ reales. El informe le dice cuál de los dos métodos usó, para que el número se pueda mostrar a la otra parte sin quedar en «yo calculé así».
Los dos datos que sí o sí hay que tener
La fecha exacta de entrega y el período de la boleta con su total. Con eso ya hay reparto. Lo demás sube la exactitud: el cargo fijo por separado, la lectura del medidor, y dejar escrito quién paga el día del cambio.
El error que más se repite
Que la fecha de entrega caiga fuera del período de la boleta. Llega una boleta con fecha reciente, el que entró la ve en el buzón y la paga completa — cuando en realidad cubre un mes en que él ni siquiera tenía las llaves. La calculadora lo detecta y lo dice en pantalla antes de que alguien transfiera de más.
Qué conviene dejar por escrito el día de la entrega
La lectura de los dos medidores con foto, la última boleta pagada de cada servicio, y una línea que diga qué se hace con las cuentas que lleguen después. Tres minutos ese día evitan tres semanas de mensajes. Si va a redactar el acta, nuestro generador de cartas para el arrendador y la guía de derechos del arrendatario le dan el lenguaje.
De dónde salen los ejemplos de esta página
De dos boletas chilenas de verdad —una eléctrica BT1 y una de agua, ambas de Peñaflor— que usamos para medir cómo vienen escritos el período, el cargo fijo y el consumo. No son cifras inventadas para el ejemplo: son las que trae el papel.