Qué es (y qué no es)
Un crédito con garantía hipotecaria —lo que la gente llama "segunda hipoteca"— usa su propiedad como garantía para darle liquidez sin venderla. No es para comprar casa: es para obtener dinero usando el valor que ya tiene su propiedad. El banco presta hasta un porcentaje del valor (el LTV), y le descuenta lo que aún debe.
Cuándo tiene sentido
Tiene sentido cuando el dinero rinde más que su costo: consolidar deudas caras (una tarjeta al 25% pasa a un crédito al 6-7%), invertir, o financiar algo que deja retorno. No tiene sentido para consumo que no deja nada, porque estaría poniendo su casa a jugar por un gasto. La regla honesta: la garantía es su hogar, así que el destino tiene que valer la pena.
Antes de vender, mire esto
Si llegó buscando liquidez pensando en vender, quizás no haga falta: a veces conviene más liberar una parte del patrimonio y quedarse con la propiedad (sobre todo si se está valorizando). Y si el problema es una tasa cara, primero vea la portabilidad. Conversémoslo y le decimos la verdad de su caso.